Para clínicas y consultorios

Las citas, los recordatorios y los cobros, en un solo lugar.

Hoy viven entre la libreta de recepción, el WhatsApp del consultorio y la memoria de quien atendió ese día. Construyo el sistema que los junta.

Lo que hoy te come el día.

Nada de esto es un problema de tecnología. Es la agenda del consultorio viviendo en tres lugares a la vez.

La cita que se agendó dos veces

Alguien anota en la libreta, otra persona confirma por WhatsApp, y a las diez de la mañana hay dos pacientes para el mismo espacio. Se arregla pidiendo disculpas.

El paciente que no llegó y no avisó

El espacio queda vacío y ya no se puede reasignar. La única forma de haberlo evitado era que alguien se acordara de llamarlo el día anterior.

El WhatsApp que atiende todo

Horarios, precios, si atienden su seguro y si hay espacio el jueves. Las mismas cuatro preguntas, todo el día, contestadas a mano entre paciente y paciente.

Los cobros y los recibos a mano

Efectivo, transferencia, tarjeta y lo que cubre el seguro, cada uno anotado por separado. A fin de mes hay que sentarse a cuadrar.

Lo que se puede construir, en el orden en que atiende tu consultorio.

No es un producto al que te tengas que adaptar. Cada pieza se construye alrededor de cómo ya trabajás, y no hace falta todas de una.

  1. Cita

    Una agenda que no se pisa

    Tus pacientes ven los espacios reales y reservan desde el teléfono. La agenda se bloquea sola, así que la cita doble deja de ser posible.

    Recepción deja de ser el único lugar donde vive el calendario.

  2. Recordatorio

    Avisos que salen solos

    El paciente recibe su recordatorio el día antes por WhatsApp o correo, con el botón para confirmar o para mover la cita.

    El espacio que se iba a perder se libera con tiempo para dárselo a otra persona.

  3. Atención

    Un asistente que contesta a toda hora

    Responde las preguntas que llegan todos los días —horarios, precios, cómo llegar, qué llevar— y le pasa la conversación a una persona cuando hace falta.

    Tu equipo contesta lo que necesita criterio, no la misma pregunta diez veces.

  4. Cobro

    Cobros y recibos ordenados

    Cada pago queda registrado junto a su cita, con el recibo automático, sea en efectivo, transferencia o tarjeta.

    El cierre de caja deja de depender de un cuaderno.

  5. Seguimiento

    Seguimiento que no depende de acordarse

    Las citas de control quedan en una lista con su fecha, y el aviso al paciente sale cuando toca.

    La persona que había que volver a ver no se pierde en el camino.

Contame cómo atendés hoy.

Con una llamada corta alcanza. Me contás cómo se agendan las citas y cómo cobrás, y te digo con honestidad qué se puede automatizar y qué no.

o escribime por WhatsApp

Las conversaciones de verdad siguen siendo humanas. El trabajo repetitivo no tiene por qué.